A poco más de dos meses me han preguntado varias veces como va mi vida casada, en general la respuesta es igual, sin embargo eso es mentira, puesto que todo cambia y en mi caso las cosas han cambiado para mejorar; hoy pude recibir a unas queridisimas amigas a desayunar y me encanta todo el preparativo y dentro de mis posibilidades y animos lucirme como ama de casa. Digamos que me sentí una Bree de primera pero sin los pedotes, ni las intrigas, ni la fama jajajajajajajaja.
El menú fueron molletes con frijoles negros guisados a la chiapaneca con chile de simojovel (de donde sacan el ámbar chiapaneco) y cebolla, algunos con chorizo otros con rajas de chile poblano, licuados de frutas, café y galletas caseras que mandó mi vecino el chef.
Aproveché a estrenar una vajilla hermosa para desayuno que me regalaron de talavera y unas copas, así poco a poco usar las cosas que tengo por que eso de tenerlas y no usarlas es desperdicio.
Gracias a mis amigas por su visita y por tantos y tantos años de amistad, las quiero un chingo.











